miércoles, 10 de junio de 2020

Ctrl-Z

Ctrl-Z 

Éste corazón otrora fue ingente de sentimientos abundantes,
un río, quizás, o un mar gigante, 
El fiarme de los demás nunca lo consideré una virtud; pero todos cometemos errores y más en la adolida juventud. 

Tuve la experiencia de creer en quien aparece,
contemplar idilios literatos históricos, 
idealizar uniones sin intereses,
considerar que extrañar seria pletórico.  

Ser frío como el agua en invierno era mi coraza, 
los monosílabos eran mis respuestas, 
creer que la burbuja imaginaría era casa
el amor es un lapsus que produce ingesta. 

Sin embargo, han caído los muros de Berlin
como final de una guerra que no se soslayó, 
y si no estoy equivocado; también los de Jericó,
¿cómo podría seguir en anarquía mi corazón?  

Un día, el sindicato emocional, propuso un abucheo;
Mostrar mi garrafal error como deseo; 
como en la Francia de Napoleón,
clavó el amor en el asta de mi corazón. 

Dejé mi sentimientos crudos como aquellos alemanes 
me atrajo tu mirada como dos imanes; 
sentí el deseo de querer como mi mayor aserción, 
como el amor en Praga o Wimblendon. 

Quiero quererte a los cuatro vientos, 
 y de forma discreta, 
y si la vida me golpea
 O me equivoco, crlt Z.